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Líquido de frenos: cuándo cambiarlo y problemas que evitar

Líquido de Frenos: Cuándo Cambiarlo y Problemas a Evitar

En la actualidad, la gran mayoría de coches (por no decir todos) usan los llamados frenos hidráulicos. Estos frenos funcionan mediante el accionamiento de las pinzas sobre los discos mediante un líquido a presión que se viene del pedal cuando se pisa.

En este artículo os vamos a hablar sobre dicho líquido, así como de su importancia para una buena frenada y, en resumen, para el correcto funcionamiento de nuestro vehículo ¡Empezamos!

Tipos de líquido de frenos

Aunque no lo parezca, hay diferentes tipos de líquido de frenos que están basadas en una escala DOT, que mide su punto de ebullición. En general aparecen dos tipos: DOT 4 y DOT 5. El mayor número hace referencia a un punto de ebullición más alto.

DOT 4 es un líquido de frenos a base de glicol, mientras que el líquido DOT 5 cuenta con una base de silicio. DOT 5 no absorbe agua, por lo que puede soportar una mayor presión antes de llegar a su punto de ebullición.

El líquido de frenos debe permanecer líquido para su correcto funcionamiento. Por ello, lo recomendable será escoger el líquido de frenos que aconseje el fabricante, si bien ahora sabes que DOT 5 es la mejor opción a priori.

Problemas con los líquidos de frenos (si se eligen mal)

Poner el liquido de frenos correcto a nuestro vehículo es de vital importancia, ya que afecta de forma determinante en el funcionamiento del sistema de frenado de nuestro coche.

Uno de los problemas que puede aparecer es la formación de burbujas en el circuito de los frenos. Estas aparecen con la ebullición del líquido, lo que provoca una respuesta diferente a la presión respecto al líquido de frenos.

Si aparece este problema habrá que “drenar” el circuito de frenos, para poder sacar este aire acumulado, y rellenarlo con el líquido correspondiente. Esta acción debe ser llevada a cabo por un profesional del sector.

Otro problema es el de la aparición de gotas de agua. El líquido de frenos atrae la humedad y la absorbe, por lo que pueden aparecer estas gotas de agua, que provocan corrosión en el sistema de frenado. Además, en el frío pueden llegar a congelarse, lo que reduzca la eficacia del líquido.

Cuando se debe cambiar el líquido de frenos

En términos generales, el cambio de este líquido se suele hacer cada 1 o 2 años. No obstante, siempre es bueno revisar cada cierto tiempo el nivel del líquido de frenos de nuestro vehículo. Se suele poder ver bajo el capó del coche.

El nivel debería aparecer entre el mínimo y el máximo, por lo que, si vemos que aparece debajo del mínimo, deberemos rellenarlo. No obstante, recomendamos que este trabajo lo lleve a cabo un profesional, ya que el líquido es muy corrosivo, y hay que tener mucha precaución a la hora de su manipulación.

Debemos prestar atención a cualquier posible irregularidad de nuestro sistema de frenos, ya que puede indicar que, o bien el nivel de líquido es inferior, o aparecen gotas de agua o burbujas en el sistema. En cualquier caso, recomendamos que esta revisión se lleve a cabo por un profesional.

 

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