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¿Puede el estrés causar efectos negativos en mi conducción?

chica joven sufriendo problemas de estrés mientras conduce su coche

El estrés es un problema muy frecuente en la sociedad actual, consecuencia del ritmo de vida acelerado que cada día está más arraigado en nuestro modo de vida, y al que normalmente se le da poca visibilidad o se le resta importancia. Si además de esto se lo combina con la conducción, este puede acabar causando una gran ansiedad e incluso derivar accidentes de tráfico.

Pero ¿Tenemos claro lo que es el estrés y lo que implica realmente?

¿Qué es el estrés?

Según la Real Academia Española el estrés es un estado de cansancio mental derivado de la exigencia de un rendimiento muy superior al normal y suele provocar diversos trastornos físicos y mentales.

El estrés no es siempre negativo, de hecho, es el mecanismo que utiliza nuestro organismo para adaptarse a situaciones desconocidas que requieren de una mayor atención.

Sin embargo, cuando se presenta una situación que nos supone un reto y no la podemos resolver con éxito, el cuerpo humano pone en marcha un mecanismo de emergencia en el que todo el sistema se pone en alerta por encima de su rendimiento normal; pudiendo así causar efectos negativos sobre la salud, tanto físicos como mentales.

¿Qué situaciones pueden provocar estrés?

Existen situaciones que, por su naturaleza, pueden agravar profundamente los efectos del estrés, también llamados estresores vitales, los cuales pueden incluso derivar en enfermedades crónicas si ocurren de forma prolongada.

Situaciones que causan estrés más comunes:

  • Cambios bruscos en el estilo de vida. Las personas necesitamos de una rutina para llevar una salud mental equilibrada; los grandes o frecuentes cambios pueden generar gran ansiedad.
  • La sobrecarga de trabajo. En situaciones puntuales nuestro cerebro puede hacer un esfuerzo, pero si estos periodos se prolongan pueden hacer que ese estrés se traslade a cualquier acción que se desarrolle.
  • Un alto nivel de autoexigencia. Marcarse metas excesivamente elevadas o no valorar suficientemente nuestro rendimiento puede generar gran frustración.
  • Una estimulación ambiental excesiva o molesta. Como el ruido o los atascos de tráfico, situaciones en las que no se puede pensar con claridad.
  • Situaciones en las que peligre la integridad o la seguridad de la persona. Como los accidentes o incidentes de tráfico.

¿Por qué el tráfico es una fuente de estrés?

Conducir requiere de un alto grado de concentración; cuando además le añadimos las “pericias” de otros conductores u otras situaciones de alerta, conducir puede ser una fuente de estrés muy elevado.

5 razones por las que la conducción puede ser una gran fuentes de estrés:

  • Por el estado de la vía. Cuando circulamos por una carretera en malas condiciones durante un tiempo prolongado sufrimos doblemente ya sea por el impacto que puede tener sobre el coche o el impacto físico e incomodidad que puede causarnos a nosotros.
  • Nuestros hábitos de vida. Las personas que presentan estrés en el trabajo, hogar o relaciones personales pueden acabar descargando todo esa ansiedad en la carretera.
  • Ser conductor nobel. Cuando estás aprendiendo a conducir el cerebro todavía no está acostumbrado a la cantidad de estímulos que recibe, por lo que cualquier incidencia se convierte en una situación estresante.
  • Haber sufrido o presenciado un accidente traumático puede degenerar en causar estrés a la persona cada vez que suba a un vehículo.
  • Si se sufre de amaxofobia(miedo a conducir). Esta patología puede causar episodios de estrés de alto impacto y es más común de lo que se cree, incluso existen autoescuelas que ofrecen cursos para ayudar a superarlo.

Efectos del estrés en la conducción

En el proceso del estrés puede distinguirse tres etapas:

  1. Reacción de alarma. En esta etapa tu cuerpo se prepara para obtener la máxima fuerza y velocidad, por lo que se puede llegar a reaccionar de forma más agresiva u hostil. En ella es cuando se tiene la máxima energía.
  2. Fase de resistencia. Si la situación de alarma se prolonga se mantienen los mimos efectos adversos de la etapa anterior, pero puede aparecer una menor tolerancia a la frustración.
  3. Fase de agotamiento. El cuerpo llega a sus límites, pudiendo incluso derivar en trastornos digestivos, dolores musculares, dolor de cabeza, incluso el sistema inmune y circulatorio se debilitan.

¿Qué puedo hacer para combatir el estrés?

Desde ABSA nos importa que estés bien y conduzcas tu propia vida con la seguridad e ilusión que nosotros trabajamos para ti; por eso queremos darte estos 5 consejos para combatir el estrés en la conducción:

  1. Levántate con tiempo suficiente y duerme las horas necesarias. Salir con más tiempo hacia nuestros compromisos hará que te tomes cualquier imprevisto con mayor tranquilidad. Además, un descanso adecuado te ayudará a bajar tus niveles de irritabilidad.
  2. Escucha música relajante cuando conduzcas. La música tiene un efecto directo en nuestro estado de ánimo; escuchar ritmos tranquilos y constantes (sin sobresaltos) puede ayudar a relajarte al volante.
  3. Evita el consumo de alcohol, tabaco, otras drogas o fármacos. Si estás tomando medicación lee atentamente el prospecto y consulta a tu médico si tienes dudas.
  4. Mantén un estilo de vida y hábitos saludables. Una dieta equilibrada y sobre todo hacer ejercicio son muy recomendados para que tu cuerpo descargue tensiones y tenga una mejor respuesta hacia cualquier inconveniente.
  5. Elige bien a tu copiloto. Conducir requiere de absoluta tranquilidad, por eso y en la medida de lo posible, evita a un acompañante que se irrite o estrese con facilidad o te cause a ti estos problemas. Si no puedes evitarlo, al menos sigue los consejos anteriores, te ayudarán a mantener la calma.

Be water my friend… ahora que ya sabes qué es el estrés y cómo evitar o atenuar situaciones irritantes esperamos que tengas un buen viaje. ¡Nos vemos en la carretera!

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